Desde el año 1929 la biblioteca Marquesa de Pelayo ha sido el mascarón de proa de las bibliotecas hospitalarias españolas. La Biblioteca abrió sus instalaciones en 1929 gracias al mecenazgo de Dña. María Luisa Gómez de Pelayo. Desde su inauguración ha sido considerada como una de las mejores bibliotecas especializadas en biomedicina existentes en nuestro país.

Produce gran satisfación en las bibliotecas hospitalarias españolas ver la constante innovación y sabia dirección de la biblioteca Marquesa de Pelayo, desde el conocimiento, la experiencia, la asunción de modelos novedosos y la conservación de lo propio, llevada a cabo por Dª María Francisca Ribes Cot.

La nueva biblioteca Marquesa de Pelayo incorpora al mundo de la bibliotecas hospitalarias españolas las nuevas tendencias norteamericanas en bibliotecas, que las conciben como un punto de encuentro donde se facilitan los recursos necesarios para la tarea investigadora y docente, así como la información especializada de apoyo a la práctica asistencial. Algunas de estas tendencias ya han sido recogidas en el ámbito universitario con las centros de recursos para el aprendizaje y la investigación (CRAI).

La actual directora de la biblioteca realizó un viaje de trabajo a los Estados Unidos con el objetivo de visitar algunas de las más importantes bibliotecas biomédicas norteamericanas, conocer su funcionamiento y recoger la mayor cantidad de información posible. En su visita a la costa este Dª María Francisca Ribes Cot tuvo oportunidad de mantener sesiones de trabajo con las direcciones de las más prestigiosas y centenarias bibliotecas biomédicas norteamericanas,  en donde constató la excelente cualificación de sus miembros, el ato nivel organizativo y la renovación contínua de sus instalaciones e infraestructuras.

La biblioteca del Hospital Marqués de Valcecilla se convierte así en la alternativa y el referente de las bibliotecas hospitalarias españolas frente a las opciones que se están abriendo paso en determinadas comunidades autónomas de precindir de las instalaciones bibliotecarias en los hospitales, vaciar sus fondos y reducir sus funciones y servicios en el altar de la “virtualidad” y del economicismo cortoplacista.

Enhorabuena a los usuarios de la biblioteca Marquesa de Pelayo y esperamos que su ejemplo lo siguan otros hospitales como ya lo hiceron en 1929.

PARA SABER MÁS, esta es la presentación de la directora de la biblioteca Marquesa de Pelayo en las XII Jornadas Nacionales de Información y Documentación en Ciencias de la Salud:

http://www.jornadasbibliosalud.net/PRESENTACIONES/mesa%20fany-asun%20wigberta/ZARAGOZA.pdf

 

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